ESPECIALIDAD DE PUNTOS DE ACUPUNTURA

ESPECIALIDAD DE PUNTOS DE ACUPUNTURA:
No es un factor importante la punción de puntos de especificidad selectiva. De hecho, se escogen distintos grupos específicos y no específicos; los resultados obtenidos, son similares.
En cualquier caso, se escogen diferentes grupos, evaluando su eficacia y propiedades, preoperativamente, en cada Paciente.
IV. SELECCIÓN DE PARÁMETROS DE ESTIMULACIÓN:
La intensidad de los estímulos siempre deben calibrarse por la tolerancia del enfermo.
Aun existiendo diversas Escuelas e Institutos y Hospitales, en todo el mundo, donde se aplica anestesia por acupuntura, siguen habiendo pequeñas diferencias de matiz, en la ejecución de esta Técnica.
En Occidente, (a pesar de su menor experiencia quirúrgica en AA), se recomiendan frecuencias de unos 30 a 150 Hz. En China, para la anestesia corporal, se emplean frecuencias de entre los 120 y los 400 ciclos por minuto. Para la auricular, recomiendan la comprendida entre los 500 y los 1. 000 ciclos por minuto.
La variación de intensidad y frecuencia de estimulación durante distintas fases de la operación quirúrgica, puede promover efectividad y excluir adaptación.
Bastan de 20 a 30 minutos para inducir anestesia.
V. SEGURIDAD:
1. En las operaciones efectuadas en estas condiciones de AA, nunca se han comunicado casos de accidentes ocasionados por la misma.
Las complicaciones postoperatorias disminuyen notablemente en comparación con las efectuadas bajo anestesia general.
Por esa misma razón, la AA es el método indicado preferentemente para aquellos pacientes afectos de complicación cardíaca, pulmonar, hepática o renal, así como para ancianos y pacientes débiles y con ciertas precauciones bajo estado de shock.
2. La AA origina menos trastornos en las funciones fisiológicas. La presión arterial, frecuencia del pulso y de respiración, se mantienen generalmente estables durante la operación. Son imposibles con la AA casos de bradipnea, paro temporal de respiración o signos de lesión del tallo encefálico o del nervio craneal.
3. Permite una oportuna verificación del procedimiento operatorio. Por ejemplo, en operaciones mayores de 3 cmtrs. de diámetro, el nervio facial se preserva en un 80% en operaciones con AA, mientras que solo es del 53, 3% en las efectuadas con anestesia general.
Ello es atribuible al estado «consciente» del enfermo bajo anestesia AA, que permite un riguroso examen de la función del nervio facial durante el curso de la operación.
Este hecho, es extrapolable a cualquier manipulación quirúrgica/anatómica, bajo la utilización de la AA.
VI. PROBLEMAS NO RESUELTOS Y SU MANEJO:
1. Existe un cierto grado tras el cual persiste la AA incompleta. Para reducir el dolor al mínimo, deben tomarse medidas adicionales, tales como 0. 1% de procaína infiltrada a lo largo de la línea de la incisión. Aplicación del estímulo a una frecuencia de 40 a 60 ciclos por minuto, (lo cual es discutible, pues otros autores aconsejan frecuencias comprendidas entre los 30 y 120 Hz) a los puntos de punción o administrar droperidol o haloperidol, además del empleo rutinario del dolantin.
2. En operaciones de fosa anterior, no es insólita la reacción a los estímulos sobre meninges y en el diafragma sella. Se obtiene un mejor control, puncionando el punto Neiguan (6VG), inyectar metoclopramidum, goteo intravenoso de nanitol al 20% e inyección intravenosa de atropina y droperidol, junto al manejo delicado de los tejidos de la cavidad craneana.
VII. BASES NEUROFIOSOLÓGICAS Y ASPECTO FISIOLÓGICO DE LA AA:
Utilizando inducción verbal y lectura de las escalas en una oscilografía, como estímulos sugestivos, se demuestra que, el poder perceptivo, no está relacionado con la eficacia de la AA.
Durante las punciones para pruebas preparatorias, se observa que los cambios en la frecuencia del pulso y en la sensibilidad de la piel, están correlacionados, en grado sumo, con el estado psíquico del paciente.
Con el fin de inquirir sobre el efecto analgésico de las punciones, se infiltra el campo operatorio con 0. 1% de procaína, se dan las dosis rutinarias de dolantín y se efectúa la craneotomía sin acupuntura.
El resultado es, de 50, 49 fracasos.
En otro grupo de 50 enfermos, en los que se emplea AA, pero sin infiltración de procaína, únicamente fracasan 4.
En los casos en que se somete a análisis químicos el fluido cerebroespinal o liquor o L. C. R. , antes y después de la AA, se descubre que la sustancia semejante a la morfina, la endorfina, ha aumentado después del procedimiento.